Este es el problema de soltar amarras. Cuando uno ve la libertad, lejos del puerto, es muy complicado seguir un camino recto o mejor, ordenado. En estas estoy. En los jornadas venideras espero aparecer por este blog con la asuidad necesaria.
Reconozco que he estado muy ocupado con mi trabajo, a pesar de la crisis. Estamos en invierno, el momento propicio para recluirme en el taller. En aquel lugar, las horas pasan mientras lucho con mis manos, mis ojos cansados y la madera.
Nos leemos muy pronto.
P.S.: Desconozco lo que le pasa a mi ordenador, pero no puedo poner tildes. Esta ha sido la dificultad de esta entrada.
sábado, 20 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
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